Inicio de la causa
Las Hermanas de la Cruz solicitaron al arzobispo de Sevilla que se iniciaran los trámites para el proceso de canonización.
18 de septiembre de 2010
El camino de reconocimiento de una vida entregada a Dios, a las Hermanas de la Cruz y a las personas más necesitadas.
La curación de Ana María
La protagonista del milagro reconocido para la beatificación fue Ana María Rodríguez Casado, una niña de La Palma del Condado, en Huelva.
Ana María nació con una cardiopatía congénita y sin vena cava inferior. A los trece meses necesitó un marcapasos. Tras sufrir una parada cardiorrespiratoria, la falta de oxígeno le produjo graves secuelas neurológicas.
Después de regresar a casa, permanecía en silla de ruedas, no hablaba y parecía desconectada de su entorno. Dos Hermanas de la Cruz visitaron a la familia y entregaron a su madre una estampa de Madre María de la Purísima.
“Si eres santa, solo te pido que mi hija me vea y me conozca.”
Pocos minutos después de rezar, Ana María volvió a reconocer y llamar a su madre y a su abuela. Su recuperación continuó hasta volver a caminar y hablar con normalidad.
El equipo médico calificó su evolución como excepcional, imprevisible y difícilmente explicable. La curación fue reconocida posteriormente como milagro atribuido a la intercesión de Madre María de la Purísima.
1999–2010
Un proceso de estudio, testimonios y reconocimiento eclesial que culminó con la aprobación del milagro y la celebración de la beatificación.
Las Hermanas de la Cruz solicitaron al arzobispo de Sevilla que se iniciaran los trámites para el proceso de canonización.
El padre Romualdo Rodrigo fue designado postulador de la causa de canonización.
La Congregación para las Causas de los Santos autorizó la instrucción del proceso sobre su vida, virtudes y fama de santidad.
Se inició el proceso relacionado con la curación de Ana María Rodríguez Casado, ocurrida en la diócesis de Huelva.
La documentación sobre su vida y virtudes fue presentada ante la Congregación para las Causas de los Santos.
Los consultores teólogos emitieron por unanimidad un voto favorable sobre la heroicidad de sus virtudes.
La Congregación para las Causas de los Santos promulgó el decreto de heroicidad de sus virtudes.
El papa Benedicto XVI autorizó la promulgación del decreto del milagro y se fijó la ceremonia de beatificación para el 18 de septiembre de 2010.
Estadio de la Cartuja, Sevilla
El sábado 18 de septiembre de 2010, a las diez de la mañana, se celebró la beatificación de Madre María de la Purísima en el Estadio de la Cartuja de Sevilla.
La Eucaristía estuvo presidida por el cardenal Ángelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y representante del papa Benedicto XVI.
La imagen de la Esperanza Macarena presidió la celebración. Para este acontecimiento fue trasladada al estadio en su paso procesional.
Durante la ceremonia, Ana María recibió su primera comunión, convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos de la celebración.